domingo, 14 de noviembre de 2010

Discurso


Buenos días hermano rector Isidoro Daniel Cruz Rodríguez, señores coordinadores, profesores, padres de familia y compañeros.
Cierto día nuestro libertador Simón Bolívar pronuncio las siguientes palabras “Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.” Todos nosotros muy bien sabemos que esto es cierto, a través de estos seis años hemos sacrificado muchas cosas, nos hemos esforzado y aunque tal vez en alguna ocasión nos hayamos visto perdidos, siempre divisamos este momento en el horizonte y hoy, mis compañeros, lo tenemos aquí, triunfamos y es tiempo de regocijo y de celebración ya que este día se mantendrá en nuestras vidas para siempre.
Sin embargo es claro para todos nosotros que este grandioso logro fue en gran parte posible gracias al apoyo de muchas otras personas, en primera instancia nuestros padres. A ellos agradecemos porque siempre nos han acompañado, desde antes de nacer, preparándose y deseando que viniéramos al mundo, en la etapa del crecimiento, cuando necesitamos de alguien que nos levantara del suelo si nos caíamos, durante la niñez, recibiendo apoyo en el colegio y criándonos para ser ciudadanos de bien y ahora, estando presentes en este momento tan importante para nosotros y guiándonos en las decisiones que tomamos, que a partir de ahora son definitivas. A ellos gratitud, porque siempre sin importar la edad estarán aquí a nuestro lado.
También, es de conocimiento nuestro que solo el mas calificado e integro ser humano es aquel que puede ser responsable de la educación de otros seres humanos, solo aquel puede ser denominado maestro. Sin temor puedo decir que la tarea de educarnos durante estos seis años fue asignada a  verdaderos maestros, personas que no solo nos aportaron sus conocimientos técnicos o científicos, sino también su sabiduría, con la intención de formarnos para la vida en general, y dotarnos de principios que solo alguien con experiencia puede enseñar. A todos y cada uno de los que tomo la tarea de educarnos durante estos seis años le agradezco en nombre mío y mis compañeros de todo corazón.
Detrás de nosotros estuvieron también otros cientos de personas que desde el más grande al más pequeño detalle aportaron algo para que este sueño que hoy vivimos se hiciera realidad, a ellos y ellas también ofrecemos agradecimientos por que se que sin importar en que nos hayan colaborado, están alegres porque triunfamos en esta importante etapa. Del mismo modo damos gracias a la institución que nos acogió durante este proceso, allí se forjo y grabo esta historia que perdurara por siempre.
Finalizo augurándoles éxitos a todos ustedes, compañeros de esta promoción 2010, estoy seguro que se vienen más y más victorias para todos y cada uno de nosotros y me despido de ustedes dejándoles esta frase de la autoría de Winston Churchill  "Vivid arduamente, no temáis nada y os sonreirá el triunfo."  Gracias.